Lej Leja (Genesis 12:1–17:27)

Un viaje sin mapa

La parashá comienza con una orden que lo cambia todo: «Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre, a la tierra que Yo te mostraré» (Génesis 12:1). Avram, con setenta y cinco años, deja Jarán junto a Sarai, su sobrino Lot y todo lo que tienen, y llega a la tierra de Canaán.

A partir de ahí, la Torá nos lleva de prueba en prueba: el hambre que obliga a bajar a Egipto, la separación de Lot, la guerra de los cuatro reyes contra los cinco y el encuentro con Malkitzedek, el Pacto entre las Partes (Brit bein habetarim), el nacimiento de Ishmael de Hagar y, finalmente, el pacto de la milá. Hashem cambia los nombres: Avram pasa a ser Avraham, «padre de una multitud de naciones» (17:5), y Sarai pasa a ser Sará (17:15).

«Para tu bien»

Las palabras lej lejá significan literalmente «vete para ti». Rashi explica: «para tu provecho y para tu bien; allí haré de ti una gran nación». Lo que parece una renuncia es en realidad el comienzo de una bendición. Hashem no le promete a Avram un camino fácil, sino un camino con sentido: «y serás bendición» (12:2).

Nuestros Sabios enseñan que Avraham fue probado con diez pruebas y las superó todas, para que se supiera cuán grande era su amor por Hashem (Pirké Avot 5:3). Ninguna prueba le hizo perder la confianza. Cuando Hashem le promete una descendencia tan numerosa como las estrellas, la Torá dice: «Y creyó en Hashem, y Él se lo contó como justicia» (15:6). La palabra hebrea es tzedaká: la fe de Avraham es, en sí misma, un acto de rectitud.

Hay también una lección de paz. Cuando los pastores de Avram y los de Lot discuten por los pastos, Avram toma la iniciativa: «Que no haya contienda entre tú y yo, ni entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos» (13:8). Y le deja elegir primero. La grandeza de Avraham se ve tanto en su fe como en su manera de tratar a su familia.

Caminar delante de Hashem

Antes del pacto de la milá, Hashem le dice: «Anda delante de Mí y sé íntegro» (17:1). No le pide que sea perfecto, sino tamim, entero, sin dobleces. Cada uno de nosotros tiene su propio lej lejá: un cambio de ciudad, un trabajo nuevo, una decisión difícil o, sencillamente, el esfuerzo de salir de nuestras costumbres para crecer en Torá y en mitzvot. La parashá nos enseña que, si damos el primer paso con confianza, Hashem nos muestra el camino.

Rajel Imenu, esta semana

El 11 de Jeshván recordamos la hilulá de Rajel Imenu. El profeta Jeremías (cap. 31) la describe llorando por sus hijos que marchan al exilio, y Hashem le responde que hay esperanza y que los hijos volverán a su tierra. El viaje que comenzó Avraham hacia «la tierra que Yo te mostraré» sigue siendo, generación tras generación, el camino de regreso de su descendencia. Encontraréis más detalles en el Calendario.

Este Shabat en la sinagoga

  • Lectura de la Torá: Parashat Lej Lejá, Génesis 12:1–17:27.

  • Haftará: Isaías 40:27–41:16.

  • Encendido de velas: viernes 23 de octubre, 18:53 h

  • Havdalá: sábado 24 de octubre, 19:51 h

¡Shabat Shalom!

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