Devarim (Deuteronomio 1-3:22)
Con la Parashá Devarim y el Shabat Jazón (el ultimo Shabat antes de Tisha BeAv) comenzamos el quinto y último libro de la Torá . Después de cuarenta años de travesía por el desierto, Moshé reúne al pueblo de Israel para pronunciar sus últimas enseñanzas antes de que entren en la Tierra Prometida. Sabe que él no cruzará el Jordán junto al pueblo, y por ello dedica este discurso a recordar el camino recorrido, las dificultades vividas y las lecciones que no deben olvidarse.
Moshé repasa algunos de los episodios más significativos de la historia de Israel: el nombramiento de jueces para compartir la responsabilidad del liderazgo, el envío de los espías y la falta de confianza que impidió a aquella generación entrar en la tierra, así como las distintas etapas del recorrido por el desierto. Sin embargo, su objetivo no es reprochar el pasado, sino ayudar al pueblo a comprenderlo. En la tradición judía, recordar no significa quedarse anclado en los errores, sino aprender de ellos para construir un futuro mejor.
Los sabios enseñan que una persona solo puede crecer cuando es capaz de mirar su historia con honestidad y humildad. Reconocer nuestras equivocaciones no disminuye nuestra dignidad; al contrario, abre la puerta a la teshuvá, al cambio y al crecimiento espiritual. La Torá nos invita a asumir la responsabilidad de nuestras acciones sin perder nunca la esperanza.
Esta parashá también nos recuerda la importancia de un liderazgo basado en la justicia y la escucha. Moshé comprende que ninguna persona puede cargar sola con todas las responsabilidades y establece un sistema de jueces capaces de servir al pueblo con integridad. Del mismo modo, toda comunidad florece cuando sus miembros participan, colaboran y asumen su parte de responsabilidad.
Parashat Devarim se lee siempre en el Shabat Jazón, el Shabat anterior a Tishá BeAv. En estos días recordamos la destrucción del Beit HaMikdash y reflexionamos sobre las divisiones internas y el odio gratuito (sinat jinam) que, según nuestros sabios, contribuyeron a aquella tragedia. Por ello, este Shabat nos invita especialmente a fortalecer el respeto mutuo, la empatía y la unidad dentro de nuestras familias y comunidades.
Podemos dedicar unos momentos esta semana para preguntarnos:
¿Qué experiencias de mi pasado siguen teniendo algo que enseñarme?
¿Soy capaz de reconocer mis errores sin perder la esperanza ni la confianza en el futuro?
¿Cómo puedo contribuir a una comunidad más unida, justa y acogedora?
¿Estoy utilizando mis experiencias para crecer o para quedarme atrapado en ellas?
El libro de Devarim comienza mirando hacia atrás, pero su verdadero propósito es ayudarnos a mirar hacia adelante. Al recordar nuestro camino con sinceridad, descubrimos que cada experiencia, incluso las más difíciles, puede convertirse en una oportunidad para acercarnos más al Eterno y para construir una vida basada en la fe, la responsabilidad y la esperanza.
Que este Shabat nos ayude a aprender de nuestro pasado, fortalecer nuestros vínculos con los demás y preparar nuestro corazón para los días de reflexión que nos conducen hacia la consolación y la renovación.
La hora de encender las velas en Valencia es a las 21:09 el 17 julio y la Havdalá es a las 22:13 el 18 de julio.
¡Shabbat Shalom!

