Nitzavim-Vayeilech (Deuteronomio 29:9-31:30)
Antes de avanzar, recordar quiénes somos
Este último Shabat antes de Rosh Hashaná leemos Nitzavim-Vayelej. Nitzavim significa estar firmes; Vayelej, caminar. No son ideas opuestas: para avanzar de verdad primero hay que saber quiénes somos y qué no podemos perder por el camino.
La parashá empieza: "Atem nitzavim haiom kuljem lifnei Hashem Elokeijem" — "Ustedes están hoy todos firmes delante de Hashem." Y nombra a todo el pueblo: líderes, ancianos, hombres, mujeres, niños, hasta quienes hacían los trabajos más sencillos. Todos. Ningún judío queda fuera, y "kuljem" nos recuerda que Am Israel no se construye solo con quienes piensan o viven como uno. Eso no significa acomodar la Torá a cada persona —la Torá no cambia—, pero nuestra responsabilidad con el otro judío tampoco desaparece: acercar, enseñar, tener paciencia. Un pueblo dividido difícilmente se mantiene firme.
Por eso después de Nitzavim viene Vayelej. Estar firme no es quedarse inmóvil: se puede estar firme en la Torá y aun así seguir creciendo toda la vida. Siempre podemos aprender algo más, poner más kavaná en una tefilá, mejorar con la familia, acercarnos un poco más a Hashem.
Eso pesa especialmente ahora. Rosh Hashaná es Yom Hadín: el momento de mirar con sinceridad el año que termina, no lo que hicieron los demás sino nosotros mismos. Ahí entra la teshuvá, que no es solo arrepentimiento sino regresar —a Hashem, a la Torá, a lo que realmente somos— no para quedar atrapados en los errores, sino para corregirlos y seguir.
Vivimos en una época que empuja a adaptarse y soltar lo que parece antiguo. Pero el pueblo judío existe hace miles de años precisamente porque supo avanzar sin olvidar quién es. Podemos vivir en el mundo moderno sin abandonar la identidad: la base sigue siendo la Torá, las mitzvot, la responsabilidad con la familia, la comunidad y todo Am Israel.
Por eso, antes de preguntarnos qué queremos lograr el próximo año, quizá primero haya que preguntarse quién queremos ser. Cuando sabemos quiénes somos, podemos avanzar sin miedo a perdernos.
Shabat Shalom. Shaná Tová Umetuká. Ketivá Vejatimá Tová.

