Shabat Jazón: Ver la Luz Antes de la Redención
Hoy viernes 17 de julio de 2026 estamos en los Nueve Días del mes de Av. Esta noche comienza Shabat Jazón y termina mañana sábado 18 de julio por la noche. Faltan pocos días para Tishá BeAv, que comienza al caer la noche del miércoles 22 de julio y termina el jueves 23 de julio por la noche, tanto en Israel como fuera de Israel.
En Tishá BeAv recordamos la destrucción del Primer y del Segundo Beit Hamikdash, además de otros momentos muy dolorosos que ha vivido nuestro pueblo. Es probablemente el día más triste del calendario judío.
Este Shabat se llama Shabat Jazón, que significa el “Shabat de la Visión”. En la Haftará leemos la visión del profeta Ieshaiáhu. Él advierte al pueblo sobre lo que sucede cuando nos alejamos del camino correcto, pero también nos deja un mensaje de esperanza, restauración y redención.
Aunque estamos dentro de los Nueve Días y normalmente no comemos carne, no bebemos vino ni escuchamos música, durante Shabat no mostramos el duelo públicamente. En Shabat podemos comer carne y beber vino porque la alegría y la santidad de Shabat están por encima de la tristeza de estos días. Por eso debemos recibir este Shabat con alegría, buena comida y con el honor que merece.
La enseñanza es muy importante. Nuestros profetas nos dicen que, cuando llegue el Mashíaj, estos días de tristeza se convertirán en días de mucha alegría. Como hemos conocido el exilio, el sufrimiento y la oscuridad, podremos entender y apreciar mucho mejor la luz de la redención. Shabat Jazón nos permite ver y sentir por un momento esa alegría futura, aun cuando todavía estamos dentro del duelo.
Esto también sucede en nuestra vida diaria. Todos pasamos por momentos difíciles, problemas, enfermedades o situaciones que algunas veces nos hacen perder la esperanza. Pero muchas veces son esas mismas experiencias las que nos enseñan a valorar las cosas que antes dábamos por seguras. La persona que ha estado enferma aprecia mucho más su salud. Quien ha pasado por tiempos difíciles sabe valorar mejor la tranquilidad cuando finalmente regresa.
Hashem no creó la oscuridad para que permanezcamos dentro de ella. La oscuridad también nos enseña a reconocer y valorar la luz. Que tengamos el mérito de que este sea el último Tishá BeAv que pasemos en duelo y que muy pronto podamos celebrar la reconstrucción del Beit Hamikdash con la llegada del Mashíaj.

